01Quién sos
Nombre y apellido
Tu correo
Acá te llega la clave si te dan el acceso, y es con lo que después entrás.
¿Con qué nombre querés entrar?
Es lo que vas a escribir cada vez que entres. Letras y números, sin espacios. Da lo mismo si lo escribís con mayúsculas o sin ellas. Si ese nombre ya está tomado te agregamos un número y te lo decimos en el correo.
02Info sobre la empresa
Nombre de la empresa
¿A qué se dedican? Contanos con tus palabras.
No busques la definición del rubro. Decilo como se lo contarías a un conocido.
Por qué

Para que entendamos de qué nos estás hablando cuando nos cuentes a lo que te dedicás. Usamos tus palabras y no una categoría nuestra: si nos decís “corralón” en vez de “distribución de materiales para la construcción”, te hablamos de corralón.

Podés contarlo así: “Somos un corralón y hacemos la distribución de nuestros productos.”

¿En qué zona trabajan?
Dónde están, hasta dónde venden, y si exportan a dónde.
Por qué

De todo lo que guardamos anotamos dónde pasó. Tu zona nos dice de qué lugar estamos hablando, para no traerte cosas que pasan lejos y no te cambian la historia.

03Clientes, proveedores, colegas y organismos

Acá van nombres propios. Es la parte más importante de todo esto.

Por qué

Ponelos con nombre, como los nombrás vos: no “la competencia”, sino “Molinos Río de la Plata”. Un nombre lo podemos encontrar escrito. “La competencia” no está escrita en ningún lado. Por eso te pedimos los nombres: son con los que después vamos a poder trabajar.

Esta lista queda en tu cuenta. No les escribimos ni se la pasamos a nadie.

Si de alguno no te acordás el nombre exacto, poné como le decís vos.

¿Quiénes son tus clientes más importantes?
Con nombre. Si son muchos clientes chicos, decilo así.
Enter o coma para agregar cada uno
¿A quiénes les comprás? ¿De quién dependés para poder trabajar?
Proveedores. El que te trae algo que no le comprás a nadie más. El que si te falla, te para todo.
Enter o coma para agregar cada uno
¿Con quién competís?
Nombres, no “el mercado”. Si no tenés claro quién, contanos contra qué competís.
Enter o coma para agregar cada uno
¿Quién te habilita, te controla o te pone las reglas?
El municipio, rentas, la aduana, bomberos, el gremio, la cámara del rubro.
Enter o coma para agregar cada uno
¿De qué otra cosa depende tu negocio, que no sea una empresa?
Un puerto, una ruta, una zona, el clima, el dólar, una ley que está por salir.
Enter o coma para agregar cada uno
Por qué

Muchas veces lo que te cambia el negocio no es una empresa. Si dependés de una ruta o de una zona, queremos mirarla.

De todos los que nombraste, ¿cuál es el que más te dolería perder?
Elegí uno de los nombres que vayas cargando arriba.
Por qué

Lo que te puede cambiar el negocio muchas veces no te pasa a vos: le pasa a alguno de ellos. Con esto sabemos a quién más tenemos que mirar por vos: si tu cliente más grande depende de un puerto o de una ley, eso termina siendo tu problema, aunque no lleve tu nombre.

Y nos dice por dónde arrancar. La memoria no para de crecer, porque el mundo no para: si miramos todo junto, te llenamos de ruido y no te sirve de nada. Empezamos por el que más te importa. Está visto: el que arranca mirando todo, termina sin mirar nada.

04Qué querés ver venir
¿Qué es lo que te viene preocupando últimamente?
Escribí como lo pensás. No hace falta que sea prolijo ni ordenado.
Por qué

Escribilo con tus palabras, no con las de un manual: son las que nos dicen qué te importa de verdad. Si ponés “no me pagan”, ya sabemos qué buscarte — aunque el diario lo titule “cadena de pagos”.

Un cambio grande en tu negocio, ¿cuánto tarda en estar hecho?
Cambiar de proveedor, meter un producto nuevo, salir a buscar otros clientes.
Por qué

De esto depende hasta dónde hay que mirar para atrás. Si mover algo grande te lleva un año, tenés que verlo venir con un año: ahí sirve lo que se viene armando de a poco, y no esperar a que sea noticia. Si lo movés en semanas, con lo de ahora alcanza.

Listo. Eso es todo lo que necesitábamos.

Ahora esto lo lee la persona que da el acceso. Si te lo aprueban, te llega un correo con la clave para entrar la primera vez.

Tus datos y los de tu empresa los cambiás cuando quieras desde Mi área personal. Y conviene revisarlos: los clientes cambian, aparecen competidores nuevos, y tu dominio de trabajo —lo que miramos por vos— tiene que ir cambiando con vos.

Los mismos campos se muestran después en Mi área personal, para editarlos.